Una receta perfecta para desayunar en familia los fines de semana. Aunque también es útil como preparación para el batchcooking ya que, una vez preparado, aguanta bien unos 2-3 días en la nevera.
Lo puedes servir calentito y acompañarlo con un poco de yogur. ¡Verás que rico queda!
Aquí puedes ver el paso a paso en vídeo.
¡Espero que te guste mucho!
«Sometimes a little comfort food can go a long way»
- ingredientes
- 2-3 manzanas
- 2 puñados grandes de arándanos
- 85 g de copos de avena integrales finos y sin gluten
- 100g de harina de almendras
- 2 cucharadas (40g) de crema de avellanas
- Ghee
- Canela
- Opcional: puedes añadir 2 cucharadas de dátil en polvo (u otro endulzante al gusto)
- elaboración
1
Calentamos el horno a 180ºC.
2
Pelamos y cortamos la manzana a dados bien pequeños.
Luego, los colocaremos en una bandeja de horno y los mezclaremos con los arándanos, 1 cucharada de ghee y canela al gusto.
3
A continuación, en un bol, mezclamos los copos de avena con la harina de almendras, 50 g de ghee, la crema de avellanas y, opcional, el dátil en polvo.
Amasamos con las manos para que queden todos los ingredientes bien integrados.
4
Cubrimos la fruta con el crumble y llevaremos la bandeja al horno durante 30-35 minutos.
5
Dejamos enfriar un poco y ya podemos servir.
A mí me encanta acompañarlo con yogur vegetal de coco y chocolate negro rallado por encima.

